Punta Corumbau
Ponta do Corumbau es uno de los lugares más impresionantes de la costa sur de Bahía. Con su extensa barra de arena que se adentra en el mar durante la marea baja, el paisaje revela aguas cristalinas, coloridos arrecifes y un encuentro único entre el río y el mar. Aislada y preservada, Ponta ofrece una experiencia de tranquilidad y belleza singular, ideal para quienes buscan un contacto directo con la naturaleza y la auténtica esencia del sur de Bahía.

A vila
El pueblo de Corumbau conserva un encanto sencillo y auténtico, con calles de arena, pocas casas de huéspedes y un ritmo que parece desafiar el tiempo. Allí, el tiempo transcurre lentamente: entre conversaciones en la playa, la llegada de los pescadores con pescado fresco y el sonido del mar que marca el ritmo de los días. Pequeño y acogedor, el pueblo mantiene un espíritu de paz y una atmósfera casi mágica, donde cada atardecer invita a olvidar el mundo exterior.
Un lugar para relajarse.
En Corumbau, la relajación es casi una obligación. El lugar invita al descanso con sus playas tranquilas, su mar en calma y una atmósfera de absoluta paz. Hay varios puestos y restaurantes a pie de playa donde se puede saborear la típica gastronomía bahiana o simplemente disfrutar de una buena bebida con los pies en la arena. Para quienes prefieren una experiencia más personalizada, el placer de cocinar está garantizado: mariscos frescos, traídos diariamente por los pescadores locales, están siempre a la venta, listos para ser el plato estrella de un almuerzo casero con vistas al paraíso.


O mar
El mar de Corumbau es tranquilo y cristalino, perfecto para quienes buscan paz y seguridad en el agua. Sus suaves olas hacen que nadar sea un placer para todas las edades, y la transparencia del agua permite observar peces y arrecifes cerca de la orilla. Este entorno sereno invita a largas inmersiones, excursiones en kayak o simplemente a flotar, dejándose llevar por el ritmo natural del océano, en total armonía con la naturaleza circundante.
Sabores
Corumbau es también una invitación a los sabores. El marisco llega increíblemente fresco, listo para transformarse en moquecas, bobós o simplemente platos a la parrilla, conservando el sabor del mar. Los puestos y restaurantes ofrecen desde recetas tradicionales bahianas hasta combinaciones creativas que exploran ingredientes locales, como aceite de palma, leche de coco y hierbas frescas. Cada comida es una experiencia auténtica, donde la frescura y la sencillez se unen, transformando el acto de comer en un verdadero placer junto al mar.

